La culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus) es una serpiente discreta y poco conocida que habita en diversas regiones del Mediterráneo. Su pequeño tamaño y hábitos esquivos la convierten en un reptil difícil de observar en la naturaleza. A pesar de su apariencia inofensiva, pertenece al grupo de los ofidios opistoglifos, lo que significa que posee dientes posteriores especializados para inyectar veneno en sus presas. Aunque su mordedura no representa peligro para los humanos, juega un papel importante en los ecosistemas donde se encuentra.
Ficha técnica
Nombre Común | Culebra de Cogulla |
– Clase | Reptiles |
– Orden | Squamata |
– Familia | Colubridae |
– Género | Macroprotodon |
– Especie | Macroprotodon cucullatus |
– Tamaño | Hasta 55 cm |
– Longevidad | Desconocida |
– Estado de conservación | Casi Amenazada (NT) |
Características Físicas
Se trata de una serpiente de tamaño reducido, con una longitud total que rara vez supera los 55 cm, incluyendo la cola. Su cuerpo es esbelto y está cubierto de escamas lisas, organizadas en filas que varían entre 19 y 23. Su coloración dorsal varía entre marrón claro y gris, a menudo con manchas oscuras o vetas irregulares que le permiten camuflarse entre la vegetación y el sustrato.
Uno de los rasgos más distintivos de esta especie es la presencia de un collar negro en la parte posterior de la cabeza, que en algunos ejemplares se prolonga hasta la parte superior. Además, una franja oscura se extiende desde la fosa nasal hasta la comisura de la boca, atravesando o bordeando el ojo. Sus ojos son pequeños, con pupilas ovaladas, una característica típica de las especies de hábitos nocturnos o crepusculares.
El hocico es aplanado y presenta una escama rostral ancha y baja, apenas visible desde arriba. Otra característica distintiva es la sexta escama labial superior, que se prolonga hacia arriba hasta tocar la escama parietal. En el vientre, los colores pueden oscilar entre amarillo y rojo coral, en ocasiones con manchas negras que pueden fusionarse en una línea central.

Hábitat y Distribución
La culebra de cogulla está adaptada a una gran variedad de ecosistemas dentro de la región mediterránea. Se distribuye desde la fachada atlántica de Marruecos hasta Egipto e Israel, con poblaciones aisladas en el sur de Argelia y Marruecos. También habita en varias islas mediterráneas, como las Gimnesias, Lampedusa, Djerba y Galita. En la vertiente norte del Mediterráneo, su presencia se limita a la Península Ibérica, donde se encuentra principalmente en el sur.
Distribución Geográfica en España
En España, se pueden encontrar tres subespecies de Macroprotodon cucullatus:
- M. c. ibericus, presente en la Península Ibérica, con poblaciones dispersas en diversas regiones.
- M. c. mauritanicus, que habita en las Islas Baleares, donde ha conseguido adaptarse a diferentes ecosistemas insulares.
- M. c. brevis, localizada en los territorios de Ceuta y Melilla.
La distribución de esta serpiente en la Península Ibérica es irregular. Se encuentra en la cuenca baja del río Duero, con presencia en provincias como Zamora y en algunas áreas del sur de Salamanca. Es más común en Extremadura, donde habita en zonas como las cuencas del Guadiana y Guadalquivir, así como en Sierra Morena. Su mayor abundancia se da en el suroeste peninsular, aunque es menos frecuente en el sureste y en la costa mediterránea. En las Baleares, se encuentra principalmente en Menorca, donde ha logrado establecerse en distintos hábitats.
Tipos de Hábitat
Esta especie es adaptable y puede encontrarse en hábitats variados, desde arenales costeros en regiones áridas hasta zonas de baja y media montaña con climas más húmedos. Es común en prados húmedos, dehesas, bordes de bosques y matorrales mediterráneos, donde suele refugiarse bajo piedras y troncos.
También es frecuente en entornos humanizados, ocupando espacios como la base de murallas, ruinas y escombreras. En Andalucía Occidental, su presencia está asociada a suelos arcillosos, y en algunas zonas agrícolas puede aparecer cuando se remueve la tierra.

Alimentación
La culebra de cogulla es un depredador oportunista que basa su dieta en pequeños vertebrados. Su alimentación está compuesta principalmente por reptiles, especialmente lagartijas del género Lacerta y geckos, que captura con precisión gracias a su comportamiento sigiloso y su veneno de baja toxicidad.
Además de los reptiles, también puede consumir pequeños mamíferos y, en menor medida, polluelos de aves que encuentra en el suelo o en nidos accesibles. Debido a su tamaño y a su estrategia de caza, rara vez ataca presas de gran tamaño, prefiriendo aquellas que puede dominar fácilmente.
Reproducción
La reproducción en Macroprotodon cucullatus sigue un ciclo particular, ya que las hembras pueden reproducirse en años alternos, lo que limita su capacidad de expansión poblacional. Durante la época de puesta, seleccionan lugares húmedos y protegidos, como debajo de piedras, enterrados en el suelo o en áreas con vegetación densa, donde los huevos pueden desarrollarse en condiciones óptimas.
Cada hembra deposita entre 2 y 6 huevos, los cuales requieren aproximadamente ocho semanas para eclosionar. Al nacer, las crías miden entre 12 y 16 cm, desde la cabeza hasta la cloaca, y son totalmente independientes, comenzando a cazar presas pequeñas poco después de emerger.

Amenazas y Conservación
Las poblaciones de Macroprotodon cucullatus enfrentan diversos desafíos que afectan su distribución y supervivencia. Aunque en algunas regiones la especie sigue siendo relativamente abundante, en otras su presencia es cada vez más reducida debido a factores ambientales y antropogénicos.
Principales amenazas
- Depredación por jabalíes, cuya creciente población impacta negativamente sobre la culebra de cogulla.
- Modificación del hábitat debido a la roturación de tierras, repoblaciones forestales y pérdida de pastizales naturales.
- Cambio climático, que contribuye a la aridificación del entorno y afecta la disponibilidad de refugios y presas.
- Fragmentación del hábitat y efecto borde, lo que limita la conectividad entre poblaciones, especialmente en el sudeste ibérico.
- Aislamiento de algunas poblaciones, como las de los Arribes del Duero, que presentan baja densidad y alto riesgo de desaparición.
En las Islas Baleares, la especie no enfrenta problemas graves de conservación y es biológicamente interesante debido a su adaptación a los ecosistemas insulares. En Ceuta y Melilla, las poblaciones son reducidas, pero podrían beneficiarse de la inmigración de individuos procedentes de Marruecos.
Estado de conservación en España
- Subespecie M. c. ibericus: Clasificada como Casi Amenazada (NT).
- Subespecie M. c. mauritanicus: Evaluada con Datos Insuficientes (DD), ya que falta información detallada sobre su estado en las Baleares.
- Subespecie M. c. brevis: Considerada de Preocupación Menor (LC), ya que no enfrenta amenazas significativas.
Debido a sus hábitos discretos y su reproducción bianual, la culebra de cogulla tiene una capacidad limitada de recuperación ante impactos ambientales. Su conservación depende de la protección de pastizales y claros de bosque en ambientes mediterráneos, así como de la gestión sostenible de los hábitats donde habita.
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Referencias
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