La tortuga mediterránea (Testudo hermanni) es una especie de tortuga terrestre característica de los entornos cálidos del sur de Europa. Se reconoce fácilmente por su caparazón redondeado y su distintiva coloración amarilla y negra, con patrones bien definidos que varían entre individuos. Se trata de una especie adaptada al clima mediterráneo, con presencia en diversas regiones de la Península Ibérica, Francia, Italia y los Balcanes. En España, sus poblaciones autóctonas son escasas, restringiéndose a áreas concretas. A lo largo de su vida, presenta diferencias notables entre machos y hembras, tanto en tamaño como en la forma de ciertas estructuras corporales.
Ficha técnica
Nombre Común | Tortuga mediterránea |
– Clase | Reptiles |
– Orden | Testudines |
– Familia | Testudinidae |
– Género | Testudo |
– Especie | T. hermanni |
– Tamaño | Entre 16 y 20 cm de longitud |
– Longevidad | Entre 40 y 60 años |
– Estado de conservación | En Peligro (EN) |
Características Físicas
La tortuga mediterránea posee un caparazón convexo, de forma ovalada y relativamente compacto. Su coloración combina un fondo amarillo, que puede presentar matices anaranjados o verdosos, con manchas negras bien definidas. En la parte inferior del caparazón, las poblaciones de la Península Ibérica muestran dos franjas negras longitudinales y paralelas. Una característica distintiva es que la placa supracaudal se encuentra dividida en dos partes.
En la cabeza, destaca una mancha subocular amarilla, que tiende a oscurecerse con la edad. Los machos y las hembras presentan diferencias evidentes: los machos son más pequeños, alcanzando aproximadamente 16 cm, mientras que las hembras pueden superar los 20 cm. Además, los machos tienen una cola más larga y gruesa, el plastrón con una curvatura cóncava y una forma particular en las placas anales y supracaudales. En la punta de la cola, ambos sexos presentan una uña córnea.

Hábitat y Distribución
Distribución Geográfica en España
Su distribución abarca diversas regiones del Mediterráneo, con poblaciones en el noreste de la Península Ibérica, el sur de Francia, Italia, los Balcanes y varias islas, como Córcega, Cerdeña, Sicilia y Baleares. En España, las únicas poblaciones autóctonas confirmadas se encuentran en el macizo de l’Albera, en Girona. Otras poblaciones en Cataluña, Mallorca y Menorca han sido introducidas y se mantienen bajo control en reservas como el Delta del Ebro y el macizo del Garraf. En otras zonas, como Valencia, Ibiza o Doñana, los ejemplares encontrados han sido resultado de introducciones accidentales o liberaciones.
Tipos de Hábitat
La tortuga mediterránea habita principalmente en entornos de clima templado, donde las temperaturas superan los 14 °C y la pluviosidad anual es inferior a 700 mm. Su presencia se asocia a paisajes típicos del bosque mediterráneo, como encinares, alcornocales, matorrales y garrigas, aunque también ocupa zonas más abiertas con vegetación arbustiva. Durante los meses más calurosos, tiende a refugiarse en valles o a permanecer semienterrada para evitar la deshidratación.

Alimentación
La tortuga mediterránea se alimenta principalmente de materia vegetal, aunque en ocasiones puede complementar su dieta con otros recursos. Su alimentación se basa en hierbas, hojas y flores de diversas especies, con preferencia por plantas de las familias Asteraceae (compuestas) y Fabaceae (leguminosas). A pesar de ser predominantemente herbívora, puede ingerir de forma ocasional pequeños invertebrados, carroña e incluso excrementos, lo que le permite obtener ciertos nutrientes adicionales.

Reproducción
El período reproductivo comienza tras la hibernación y se extiende durante casi toda la época de actividad, con mayor intensidad en primavera y finales de verano. Durante la cópula, los machos persiguen a las hembras y emiten sonidos característicos.
Las puestas tienen lugar entre mayo y junio, con una incubación de aproximadamente tres a cuatro meses. Las primeras eclosiones pueden producirse a finales de agosto, pero algunas crías pueden tardar hasta octubre en emerger. En las poblaciones ibéricas, las hembras suelen realizar hasta dos puestas anuales, con un promedio de tres huevos por puesta.
El sexo de las crías depende de la temperatura de incubación: temperaturas inferiores a 31 °C favorecen el nacimiento de machos, mientras que temperaturas superiores generan hembras. En cuanto al desarrollo, los machos alcanzan la madurez sexual a los 7 u 8 años, mientras que las hembras lo hacen entre los 8 y 9 años, siendo estas de mayor tamaño.

Amenazas y Conservación
La tortuga mediterránea se enfrenta a múltiples amenazas que afectan a sus poblaciones y a la estabilidad de su hábitat. Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Incendios forestales, que destruyen su hábitat y provocan la muerte de numerosos ejemplares.
- Fragmentación y degradación del territorio, debido a la urbanización, la agricultura intensiva y el desarrollo de infraestructuras.
- Captura ilegal, ya sea para su comercio como mascota o por recolección no autorizada.
- Atropellos en carreteras, especialmente en zonas donde su hábitat se encuentra cerca de vías de tránsito.
- Depredación por especies introducidas, como jabalíes o perros asilvestrados, que pueden afectar gravemente a las poblaciones juveniles.
A nivel global, Testudo hermanni está clasificada como de «Preocupación menor, casi amenazada» (LR/nt). Sin embargo, la subespecie occidental, T. h. hermanni, se encuentra en un estado más crítico, catalogada como «En peligro de extinción» (EN B1+2abcde).
Para su conservación, se han implementado programas de reproducción y reintroducción en diversas regiones. En Cataluña, existen iniciativas activas en el macizo del Garraf y el CRT de Garriguella. También se desarrollan proyectos en la Comunidad Valenciana y Baleares, mientras que en Castellón, el centro de aclimatación del Desierto de las Palmas trabaja en planes para futuras reintroducciones.

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Referencias
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