- Qué es el clima
- Factores que influyen en el clima
- Latitud
- Altitud
- Distancia al mar
- Relieve y corrientes marinas
- Diferencia entre tiempo y clima
- Clasificaciones climáticas
- Clasificación de Köppen
- Otras clasificaciones climáticas
- Climas cálidos
- Ecuatorial
- Tropical
- Desértico
- Climas templados
- Oceánico
- Mediterráneo
- Continental
- Climas fríos
- Polar
- De montaña
- Distribución de los climas en el mundo
- Artículos
La Tierra presenta una enorme variedad de condiciones atmosféricas, desde regiones ecuatoriales extremadamente húmedas hasta desiertos áridos y territorios cubiertos por hielo permanente.
La climatología utiliza distintos sistemas de clasificación para ordenar esta diversidad y estudiar los patrones climáticos del planeta con criterios científicos.
Qué es el clima
El clima es el conjunto de condiciones atmosféricas medias que caracterizan un lugar durante un periodo prolongado. Para establecer estas medias se analizan variables como la temperatura, la precipitación, la humedad, la presión atmosférica, el viento o la insolación a lo largo de varias décadas. La Organización Meteorológica Mundial utiliza normalmente periodos de referencia de 30 años para definir las llamadas “normales climáticas”.
El clima representa el comportamiento habitual de la atmósfera en una región. Por ejemplo, una ciudad puede experimentar un día especialmente frío, pero eso no significa necesariamente que su clima haya cambiado. El clima se determina observando tendencias y patrones persistentes a largo plazo.
El estudio del clima resulta fundamental para ámbitos como:
- La agricultura
- La planificación urbana
- La gestión del agua
- La prevención de riesgos naturales
- El análisis del cambio climático
- La conservación de ecosistemas
Factores que influyen en el clima
El clima de una región depende de múltiples factores físicos y geográficos que modifican la distribución del calor y de la humedad sobre la superficie terrestre. Aunque existen elementos atmosféricos variables, algunos factores ejercen una influencia constante y permiten explicar por qué ciertas zonas son cálidas, frías, húmedas o secas.
Latitud
La latitud determina la cantidad de radiación solar que recibe cada zona del planeta. Cerca del Ecuador, los rayos solares inciden de forma más perpendicular, concentrando mayor energía y favoreciendo temperaturas elevadas durante todo el año. En cambio, hacia los polos la radiación llega más inclinada y se reparte sobre una superficie mayor, lo que reduce el calentamiento.
Este factor explica la distribución general de los grandes grupos climáticos:
- Climas cálidos en bajas latitudes
- Climas templados en latitudes medias
- Climas fríos en regiones polares
Además, la latitud influye en la duración de las estaciones y en la variación anual de las temperaturas.
Altitud
La altitud modifica directamente la temperatura del aire. A medida que aumenta la altura sobre el nivel del mar, la temperatura suele disminuir de forma progresiva. Este descenso térmico ocurre porque el aire en capas superiores es menos denso y retiene menos calor.
Gracias a este fenómeno, algunas montañas situadas en regiones tropicales presentan nieves permanentes en sus cumbres. También se generan importantes contrastes climáticos entre valles y zonas elevadas relativamente cercanas entre sí. Algunos efectos de la altitud son:
- Descenso de la temperatura
- Menor presión atmosférica
- Cambios en la vegetación
- Aumento de precipitaciones
- Formación de pisos térmicos
Distancia al mar
La proximidad al océano actúa como regulador térmico. El agua se calienta y enfría más lentamente que la tierra, por lo que las regiones costeras suelen presentar temperaturas más suaves y menor amplitud térmica anual. Las masas oceánicas también aportan humedad al aire, favoreciendo mayores precipitaciones en muchas áreas costeras.
En cambio, las zonas alejadas del mar experimentan contrastes más acusados entre verano e invierno. Este efecto es especialmente evidente en el interior de grandes continentes, donde predominan los climas continentales.
Relieve y corrientes marinas
El relieve influye en la circulación del aire y en la distribución de las lluvias. Cuando una masa de aire húmedo encuentra una cadena montañosa, asciende, se enfría y puede producir precipitaciones en la ladera expuesta al viento (barlovento). La vertiente opuesta (sotavento) suele ser más seca debido al llamado efecto de sombra pluviométrica.
Las corrientes marinas transportan enormes cantidades de energía térmica a través de los océanos. Algunas corrientes cálidas suavizan las temperaturas de determinadas regiones costeras, mientras que las corrientes frías favorecen ambientes más secos y frescos. Estas corrientes influyen de la siguiente manera:
- Modifican las temperaturas costeras
- Alteran los niveles de humedad
- Influyen en las precipitaciones
- Condicionan la formación de nieblas
- Pueden favorecer la aparición de desiertos costeros
Diferencia entre tiempo y clima
Aunque suelen confundirse, tiempo atmosférico y clima no significan lo mismo. El tiempo describe el estado momentáneo de la atmósfera en un lugar concreto: lluvia, viento, nubosidad o temperatura en un periodo corto, que puede ir desde unas horas hasta varios días. El clima, en cambio, analiza el comportamiento promedio de esas condiciones durante largos periodos. Por ello, un episodio aislado de frío extremo o una ola de calor puntual no representan por sí solos un cambio climático.
Una forma sencilla de entender la diferencia es la siguiente:
- El tiempo cambia constantemente
- El clima refleja tendencias habituales
La climatología estudia patrones duraderos, mientras que la meteorología se centra principalmente en la evolución inmediata de la atmósfera y en la predicción del tiempo.
Clasificaciones climáticas
La gran diversidad climática del planeta ha llevado al desarrollo de distintos sistemas de clasificación. Estas clasificaciones permiten ordenar los climas según características comunes relacionadas con la temperatura y las precipitaciones.
Clasificación de Köppen
La clasificación climática de Köppen es la más utilizada a nivel mundial. Fue desarrollada por el climatólogo alemán Wladimir Köppen y se basa principalmente en los valores medios de temperatura y precipitación, además de su relación con la vegetación natural.
El sistema divide los climas en grandes grupos identificados mediante letras:
| Grupo | Tipo de clima |
|---|---|
| A | Tropicales |
| B | Secos |
| C | Templados |
| D | Continentales |
| E | Polares |
Cada grupo se subdivide posteriormente según el régimen de lluvias y las temperaturas estacionales. Gracias a su precisión y simplicidad, este sistema sigue siendo una referencia fundamental en geografía y climatología.
Otras clasificaciones climáticas
Aunque Köppen es el sistema dominante, existen otras clasificaciones desarrolladas para estudiar aspectos climáticos más específicos:
- La clasificación de Thornthwaite incorpora el concepto de evapotranspiración, analizando la relación entre temperatura, humedad y disponibilidad de agua. Resulta especialmente útil en estudios agrícolas e hidrológicos.
- El sistema de Trewartha modifica algunos criterios de Köppen para representar mejor determinados climas de latitudes medias y regiones montañosas.
Climas cálidos
Los climas cálidos se localizan principalmente entre los trópicos y se caracterizan por mantener temperaturas elevadas durante gran parte del año. Sin embargo, no todos presentan las mismas condiciones de humedad o precipitación. Dentro de este grupo existen importantes diferencias entre regiones extremadamente lluviosas y zonas prácticamente áridas.
Ecuatorial
El clima ecuatorial aparece en regiones próximas al Ecuador y destaca por sus temperaturas altas y constantes durante todo el año. La amplitud térmica anual es muy reducida y las precipitaciones suelen ser abundantes y frecuentes. La elevada humedad y la intensa radiación solar favorecen el desarrollo de selvas densas y ecosistemas con enorme biodiversidad.
Estas son sus principales características:
- Temperaturas medias elevadas
- Escasa variación térmica anual
- Lluvias abundantes
- Humedad muy alta
- Vegetación selvática
Este clima domina áreas de la Amazonia, África central y algunas regiones del sudeste asiático.
Tropical
El clima tropical también mantiene temperaturas elevadas durante la mayor parte del año, aunque presenta una diferencia más marcada entre estaciones húmedas y secas. En muchas regiones tropicales, las lluvias se concentran durante varios meses debido al desplazamiento de sistemas atmosféricos como la zona de convergencia intertropical o los monzones.
Dependiendo de la distribución de las precipitaciones, pueden distinguirse variantes:
- Tropical húmedo
- Tropical seco
- Tropical monzónico
Las sabanas representan uno de los paisajes más característicos de este tipo climático.
Desértico
El clima desértico se define principalmente por la extrema escasez de precipitaciones. En estas regiones, la evaporación suele superar ampliamente a la lluvia anual, generando ambientes muy secos y una vegetación escasa. Aunque muchos desiertos son cálidos, también existen desiertos fríos en latitudes medias o interiores continentales.
Estos son sus rasgos más característicos:
- Precipitaciones muy reducidas
- Escasa humedad ambiental
- Gran amplitud térmica diaria
- Vegetación escasa
- Alta evaporación
Algunos desiertos se forman por la influencia de corrientes marinas frías, mientras que otros aparecen asociados a cinturones de altas presiones subtropicales o a barreras montañosas que impiden el paso de humedad.
Climas templados
Los climas templados se desarrollan principalmente en las latitudes medias y se caracterizan por presentar estaciones más diferenciadas que los climas cálidos. Las temperaturas suelen mantenerse dentro de valores moderados durante buena parte del año, aunque existen diferencias importantes según la influencia marítima, la altitud o la continentalidad.
En estas regiones se concentran muchas de las áreas más pobladas del planeta debido a que las condiciones climáticas favorecen la agricultura, el acceso al agua y el desarrollo de grandes núcleos urbanos. Dentro de este grupo destacan los climas oceánico, mediterráneo y continental.
Oceánico
El clima oceánico está muy influenciado por la proximidad al mar, lo que provoca temperaturas suaves durante casi todo el año. Los inviernos no suelen ser extremadamente fríos y los veranos tienden a ser frescos o moderadamente cálidos.
Las precipitaciones son relativamente frecuentes y suelen repartirse de manera bastante regular a lo largo del año. La abundante humedad favorece paisajes verdes y una vegetación densa, especialmente en regiones costeras.
Estas son sus principales características:
- Temperaturas moderadas
- Escasa amplitud térmica anual
- Lluvias frecuentes
- Alta humedad ambiental
- Influencia marítima constante
Este tipo climático aparece sobre todo en las fachadas occidentales de los continentes de latitudes medias, como ocurre en parte de Europa occidental, el sur de Chile o algunas zonas de Oceanía.
Mediterráneo
El clima mediterráneo presenta una combinación muy característica de veranos secos y calurosos junto con inviernos más suaves y lluviosos. La estacionalidad de las precipitaciones constituye uno de sus rasgos más distintivos. Durante el verano predominan condiciones atmosféricas estables asociadas a sistemas de altas presiones subtropicales, mientras que en invierno aumentan las lluvias debido al paso de borrascas y frentes atlánticos.
La vegetación adaptada a la sequía estival, como bosques esclerófilos y matorrales mediterráneos, forma parte del paisaje típico de estas regiones.
Este tipo de clima se da en los siguientes puntos:
- Cuenca del Mediterráneo
- California
- Chile central
- Región del Cabo en Sudáfrica
- Suroeste de Australia
Continental
El clima continental se desarrolla principalmente en áreas alejadas de la influencia moderadora del océano. Como consecuencia, las diferencias térmicas entre estaciones suelen ser mucho más acusadas que en otros climas templados.
Los inviernos pueden resultar muy fríos, con frecuentes nevadas, mientras que los veranos alcanzan temperaturas relativamente altas. La amplitud térmica anual constituye uno de los rasgos más representativos de este tipo climático. Las precipitaciones varían según la región, aunque suelen concentrarse en los meses más cálidos.
Gran parte del interior de Eurasia y América del Norte presenta características continentales.
Climas fríos
Los climas fríos dominan las regiones de altas latitudes y las zonas montañosas elevadas. En ellos, las bajas temperaturas limitan el desarrollo de la vegetación y condicionan fuertemente la presencia humana y las actividades económicas.
Las precipitaciones pueden ser reducidas en algunas áreas, pero la escasa evaporación favorece la persistencia del hielo y de la nieve durante largos periodos del año.
Polar
El clima polar se localiza en las regiones cercanas a los polos terrestres y se caracteriza por temperaturas extremadamente bajas durante casi todo el año. La radiación solar es muy reducida debido a la inclinación con la que llegan los rayos solares en estas latitudes.
Los inviernos son largos y oscuros, mientras que los veranos son muy cortos y fríos. En muchas zonas la temperatura media mensual no supera los 10 °C ni siquiera en la época más cálida. Existen dos grandes variantes dentro del clima polar:
- Tundra: La tundra presenta un corto periodo de deshielo superficial durante el verano, lo que permite el crecimiento de vegetación baja como musgos, líquenes y pequeños arbustos.
- Casquete glaciar: En las regiones de hielo permanente, las temperaturas permanecen tan bajas que prácticamente no existe vegetación y el suelo permanece cubierto por hielo o nieve durante todo el año.
De montaña
El clima de montaña aparece en áreas elevadas donde la altitud modifica notablemente las condiciones atmosféricas. Aunque puede encontrarse en distintas latitudes, comparte ciertos rasgos comunes relacionados con el descenso térmico y los cambios rápidos del tiempo.
A medida que aumenta la altitud, la temperatura disminuye y las precipitaciones pueden incrementarse en determinadas laderas. Esto genera una sucesión de pisos climáticos y ecológicos en relativamente poca distancia.
Estas son las características del clima de montaña:
- Temperaturas bajas
- Cambios bruscos del tiempo
- Influencia del relieve
- Variaciones climáticas según la altitud
- Presencia frecuente de nieve en cotas altas
Distribución de los climas en el mundo
La distribución de los climas terrestres responde principalmente a la combinación entre latitud, circulación atmosférica, relieve y proximidad al mar. Estas variables determinan cómo se reparte la energía solar y la humedad sobre la superficie del planeta.
Las regiones próximas al Ecuador concentran los climas más cálidos y húmedos debido a la elevada radiación solar y al ascenso constante de aire cálido. En torno a las latitudes subtropicales predominan muchos de los grandes desiertos del planeta, asociados a zonas de altas presiones y aire descendente.
En las latitudes medias aparecen gran parte de los climas templados, mientras que las regiones polares presentan temperaturas extremadamente bajas por la limitada insolación anual. Las grandes cordilleras introducen además modificaciones locales muy importantes, generando climas de montaña incluso en áreas cercanas a regiones cálidas.
La distribución climática actual no es completamente fija. A lo largo de la historia geológica del planeta, los climas han experimentado importantes cambios debido a factores naturales y, más recientemente, a la influencia de las actividades humanas.
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