Ficha técnica
| Nombre Común | Tejo común o tejo negro |
| – División | Gimnospermas |
| – Orden | Cupressales |
| – Familia | Taxaceae |
| – Género | Taxus |
| – Especie | Taxus baccata |
| – Altura | 10-20 m |
| – Estado de conservación | Preocupación Menor (LC) |
Descripción
El tejo común o tejo negro (Taxus baccata) es una gimnosperma perteneciente a la familia de las taxáceas, un grupo vegetal de origen muy antiguo que ya estaba ampliamente distribuido durante el Jurásico. Dentro de este linaje, el tejo constituye hoy el único representante europeo, lo que le confiere un notable interés botánico. Se trata de una especie originaria de Europa occidental, central y meridional, conocida tanto por su longevidad como por su marcada toxicidad.

Características
Taxus baccata es una conífera de crecimiento lento que puede alcanzar entre 10 y 20 metros de altura, llegando en casos excepcionales hasta los 28 metros. Su tronco, de corteza marrón y gruesa, puede superar los 4 metros de diámetro, reflejo de su extraordinaria longevidad, ya que algunos ejemplares pueden vivir hasta 5000 años.
Se trata de una especie especialmente longeva y resistente, aunque su desarrollo pausado la convierte en una planta poco competitiva frente a otras especies más rápidas. A nivel subterráneo, sus raíces pueden establecer simbiosis con hongos microscópicos, lo que mejora la absorción de nutrientes, en particular el fosfato.
Un rasgo fundamental del tejo es su toxicidad: todas sus partes son venenosas, con la excepción de una estructura carnosa asociada a la semilla.
Hojas
Las hojas de Taxus baccata son lanceoladas, delgadas y de color verde oscuro, con unas dimensiones que oscilan entre 1 y 4 cm de longitud y 2 a 3 mm de ancho. Se disponen de forma característica en espiral a lo largo de las ramas, generando una apariencia densa y ordenada.
Su morfología sencilla y persistente contribuye a la identificación de la especie, además de estar adaptada a condiciones de baja luminosidad, habituales en los ambientes donde crece.
Flores
El tejo es una especie dioica, lo que significa que existen individuos masculinos y femeninos separados, aunque en casos excepcionales puede comportarse como monoica. Las flores son solitarias y discretas en ambos sexos.
Se han documentado situaciones poco frecuentes en las que algunos ejemplares experimentan cambios de sexo parciales o totales con la edad, un fenómeno singular dentro de las coníferas. La floración tiene lugar entre finales del invierno y comienzos de la primavera.
Fruto y semilla
Desde un punto de vista botánico, Taxus baccata no produce frutos verdaderos, ya que pertenece a las gimnospermas. En su lugar, desarrolla una estructura característica: una semilla única de 4 a 7 mm, parcialmente rodeada por una envoltura carnosa denominada arilo.
El arilo es blando, de color rojo intenso y con forma similar a una baya, midiendo entre 8 y 15 mm y presentando una abertura en su extremo. A diferencia del resto de la planta, esta estructura no es tóxica, lo que favorece su consumo por aves como los zorzales, que actúan como agentes dispersores.
Las semillas, en cambio, son venenosas y de sabor amargo, aunque algunas especies de aves pueden ingerirlas sin efectos aparentes. Tras la dispersión, la germinación no se produce de inmediato, sino que puede retrasarse hasta el segundo o tercer año.

Hábitat
En la península ibérica, Taxus baccata aparece habitualmente como árbol aislado o formando pequeños grupos, a menudo en combinación con otras especies forestales. Su presencia es más frecuente en zonas montañosas del norte, donde encuentra condiciones ambientales favorables.
Prefiere ambientes húmedos y frescos, desarrollándose en umbrías, barrancos, laderas y escarpes rocosos. Suele encontrarse a partir de los 800 metros de altitud, aunque este límite puede variar según la latitud. Una característica destacada es su indiferencia al tipo de sustrato, lo que le permite adaptarse a diferentes condiciones edáficas.
Su escasa competitividad, derivada de su lento crecimiento y germinación, hace que quede relegado a enclaves protegidos, donde la topografía reduce la presión de otras especies.

Distribución
Taxus baccata es una especie originaria de Europa occidental, central y meridional, con una distribución que abarca diversas regiones del continente. En España, su presencia es más notable en sistemas montañosos del norte, donde se conservan algunos de los mejores ejemplos de poblaciones naturales.
La especie ha experimentado una regresión significativa en su área de distribución, principalmente debido a la tala para el aprovechamiento de su madera y a procesos de deforestación que han alterado sus condiciones ecológicas. Como consecuencia, muchos ejemplares antiguos sobreviven hoy de forma aislada, considerados auténticos monumentos naturales y protegidos por su valor histórico y ecológico.
Esta distribución fragmentada refleja tanto su pasado más extendido como su actual dependencia de hábitats específicos bien conservados.
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