Ficha técnica
| Nombre Común | Cantueso (espliego) |
| – División | Angiospermas |
| – Orden | Lamiales |
| – Familia | Lamiaceae |
| – Género | Lavandula |
| – Especie | Lavandula pedunculata |
| – Altura | 0,3 – 0,6 m |
| – Estado de conservación | Preocupación Menor (LC) |
Descripción
Lavandula pedunculata, conocida comúnmente como cantueso o espliego bastardo, es un arbusto perenne perteneciente a la familia Lamiaceae, caracterizado por su porte compacto y su marcada adaptación a ambientes secos. Se trata de una especie aromática fácilmente reconocible dentro del género Lavandula por la presencia de un pedúnculo floral muy alargado, que puede superar ampliamente la longitud de la espiga, rasgo que además da origen a su epíteto específico pedunculata. Esta característica morfológica permite diferenciarla de especies próximas como Lavandula stoechas, con la que comparte ciertos rasgos generales.

Características
Se presenta como un arbusto pequeño sufruticoso, con una altura habitual comprendida entre 0,3 y 0,6 metros, de aspecto denso y ramificado. Los tallos son de sección cuadrangular, con una superficie más o menos pelosas y finamente tomentosa-lanosa, lo que le confiere una textura ligeramente blanquecina en ciertas partes. Los tallos florales pueden alcanzar entre 5 y 26 cm, mostrando una estructura algo más rígida y con indumento de pelos simples y ramificados en su zona superior.
Su carácter aromático, junto con su resistencia a condiciones adversas, refuerza su papel dentro de los matorrales mediterráneos donde suele desarrollarse.
Hojas
Las hojas de Lavandula pedunculata son perennes, de disposición caulinar, y se caracterizan por su forma lineal a lanceolada, con un tamaño que oscila aproximadamente entre 16–45 mm de longitud y 1–6 mm de anchura. Presentan un margen entero y, en ocasiones, tendencia a la revolución de los bordes.
El envés suele mostrar una reticulación marcada, acompañado de una ligera pilosidad que contribuye a reducir la pérdida de agua. En invierno pueden aparecer hojas más pequeñas, de entre 7 y 12 mm, agrupadas en fascículos axilares, de tonalidad más blanquecina debido a la abundancia de pelos, una adaptación clara a condiciones de estrés hídrico.
Flores
Las flores constituyen uno de los elementos más distintivos de la especie. Se agrupan en una inflorescencia espiciforme compacta, de forma generalmente ovoide, cilíndrica o elipsoide, con una longitud aproximada de hasta 4 cm. Esta estructura está formada por verticilastros muy próximos entre sí, lo que genera un aspecto denso y llamativo.
Uno de los rasgos más característicos es la presencia de un pedúnculo largo, que puede superar en más del doble la longitud de la propia inflorescencia, lo que confiere a la planta una apariencia elevada y estilizada durante la floración.
Las flores individuales son pequeñas, de color violáceo oscuro, con una corola bilabiada de aproximadamente 5,5 mm, cuyo labio superior puede ser entero o ligeramente escotado, mientras que el inferior presenta tres lóbulos. El cáliz, de entre 6 y 7,5 mm, posee nerviación marcada y está dividido en dientes muy cortos, destacando un diente superior más desarrollado y apendiculado.
El androceo está compuesto por cuatro estambres ligeramente exertos, mientras que el gineceo presenta un ovario con estilo capitado, típico de muchas especies del género.
La floración se extiende principalmente desde febrero hasta agosto, pudiendo prolongarse en condiciones favorables.
Fruto y semilla
El fruto es un conjunto de núculas pequeñas, de hasta 2,2 mm, de forma elipsoide a subtrígona y color parduzco. Aunque no presenta estructuras especializadas de dispersión complejas, su morfología facilita la permanencia en el entorno inmediato de la planta madre, lo que influye en su patrón de colonización en el hábitat.

Hábitat
Lavandula pedunculata se desarrolla en ambientes mediterráneos abiertos, formando parte de matorrales secos y comunidades arbustivas adaptadas a condiciones de alta insolación y escasez de agua. Se encuentra desde el nivel del mar hasta aproximadamente 1.700 metros de altitud, lo que evidencia su notable amplitud ecológica.
Prefiere sustratos ácidos y arenosos, aunque también puede establecerse sobre limos, cascajos, derrubios pizarrosos e incluso suelos calizos, siempre que presenten buen drenaje. Esta flexibilidad edáfica contribuye a su amplia presencia en la península ibérica.
Es una especie claramente adaptada a la sequía, capaz de sobrevivir en periodos prolongados de escasez hídrica, pero no tolera suelos encharcados. Además, presenta buena resistencia a las heladas, lo que le permite ocupar zonas con inviernos fríos dentro de su rango de distribución.

Distribución
La distribución de Lavandula pedunculata se centra principalmente en la península ibérica, donde se encuentra ampliamente repartida, aunque con mayor frecuencia en zonas del interior. Su presencia se extiende también a regiones del suroeste y otras áreas mediterráneas, formando poblaciones que reflejan una historia evolutiva compleja.
La variabilidad geográfica observada en diferentes subpoblaciones sugiere la existencia de antiguos refugios climáticos, lo que ha contribuido a la diferenciación de formas locales a lo largo del tiempo. En conjunto, su patrón de distribución actual es el resultado de procesos históricos ligados a cambios climáticos en la cuenca mediterránea.
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