La Salamandra salamandra, conocida comúnmente como salamandra común, es una especie de urodelo que destaca por su aspecto robusto y su llamativa coloración. Esta especie es especialmente conocida por su capacidad de adaptarse a distintos entornos, lo que le permite habitar diversas regiones de Europa y Asia Menor. A pesar de su distribución relativamente amplia, la salamandra común se encuentra generalmente en áreas húmedas y de altitud moderada, donde las condiciones son ideales para su desarrollo. A lo largo de este artículo, exploraremos en detalle las características físicas de la salamandra común, su hábitat natural y su distribución geográfica, ofreciendo una visión completa de esta fascinante especie.
Ficha técnica
Nombre Común | Salamandra Común |
– Clase | Amphibia (Anfibios) |
– Orden | Caudata |
– Familia | Salamandridae |
– Género | Salamandra |
– Especie | S. salamandra |
– Tamaño | Hasta 25 cm |
– Longevidad | 15-20 años |
– Estado de conservación | Preocupación Menor (LC) |
Características Físicas
La Salamandra salamandra es un animal de tamaño medio que, en su fase adulta, alcanza una longitud de hasta 20 cm, aunque en algunas poblaciones excepcionales puede llegar a los 25 cm. Su cuerpo tiene un aspecto robusto y cilíndrico, con una piel lisa y brillante que exhibe una de las características más notables de la especie: un patrón de manchas o líneas amarillas sobre un fondo negro. Este patrón, que puede variar considerablemente entre las subespecies, demuestra una alta variabilidad genética, lo que la convierte en una especie polítipica y polimórfica, es decir, con varias formas o variaciones dentro de la misma población.
La cabeza de la salamandra común está claramente diferenciada de su cuerpo, mientras que el tronco es casi cilíndrico, con una ligera curvatura en la zona ventral. En su piel, se distribuyen poros glandulares, los cuales juegan un papel importante en la defensa de la salamandra al liberar sustancias tóxicas en caso de sentirse amenazada. Su cola, por otro lado, es cilíndrica y se estrecha hacia su extremo.
En su etapa larval, las salamandras tienen un tamaño inicial que varía entre los 20 y los 35 mm antes de experimentar la metamorfosis. Las larvas tienen una cabeza ancha y robusta, con un morro redondeado, y presentan una cresta dorsal que se extiende a lo largo de la cola, lo que les otorga una apariencia distintiva.
Hábitat y Distribución
La Salamandra salamandra es una especie ampliamente distribuida en la región Paleártica Occidental, donde ocupa diversas áreas de Europa y Asia Menor. Su presencia abarca desde el oeste de Europa, cerca del Atlántico, hasta las zonas más orientales de Ucrania, pasando por los países balcánicos y Grecia, así como el área del Kurdistán en Asia Menor.
Distribución Geográfica en España
En la Península Ibérica, la salamandra común se encuentra principalmente en las regiones húmedas y frescas de Galicia, la cornisa Cantábrica y los Pirineos. Además, se distribuye a lo largo de las sierras del Sistema Central, los Montes de Toledo, Sierra Morena y las sierras Béticas. Sin embargo, su presencia no está garantizada en todas las áreas de la península, ya que, por ejemplo, en Asturias no se ha confirmado su distribución debido a una falta de estudios exhaustivos en la región. Además, existen cuadrículas de distribución en algunas provincias como Burgos, Soria, Navarra, Zaragoza y Murcia, donde se han reportado citas, aunque no se han verificado en años recientes.

Tipos de Hábitat
La salamandra común prefiere vivir en zonas de montaña, especialmente en macizos de media o alta altitud. Su hábitat ideal se encuentra en bosques caducifolios, como los hayedos y robledales, cercanos a fuentes de agua como arroyos, charcas o turberas. También se puede encontrar en praderas húmedas, especialmente aquellas rodeadas de setos o muros de piedra, y en praderas alpinas situadas por encima del nivel del bosque. En estas áreas, la salamandra disfruta de un ambiente fresco y húmedo, condiciones esenciales para su supervivencia.
Debido a sus hábitos nocturnos, la Salamandra salamandra se refugia durante el día en lugares sombríos y húmedos, como galerías de otros animales, raíces o piedras, donde puede escapar de las altas temperaturas y de la exposición al sol directo. Estas adaptaciones a su entorno hacen que la salamandra común sea especialmente sensible a la alteración de su hábitat natural, lo que pone en riesgo algunas de sus poblaciones.

Alimentación
La Salamandra salamandra es una especie carnívora, y su dieta varía según su etapa de vida. Durante la fase larval, se alimenta principalmente de pequeños invertebrados acuáticos. La composición de su dieta varía dependiendo de la disponibilidad de presas en su entorno. Por ejemplo, en los meses de invierno, como diciembre, los tricópteros (un tipo de insecto acuático) representan una parte significativa de su alimentación, alcanzando el 53% de su dieta. En primavera, como en mayo, los dípteros (moscas y otros insectos voladores) se convierten en su principal fuente de alimento, llegando a constituir más del 70% de su ingesta. Además, en algunas localidades, como la Serra da Estrela en Portugal, las larvas de Chioglossa lusitanica y Rana iberica también son depredadas ocasionalmente, lo que demuestra una dieta flexible y adaptada a las condiciones locales.

Reproducción
El proceso reproductivo de la Salamandra salamandra varía según la subespecie. En general, la especie se reproduce principalmente mediante ovoviviparismo, lo que significa que las hembras retienen los huevos dentro de su cuerpo hasta que las larvas están casi listas para nacer. Sin embargo, en subespecies como S. s. fastuosa y S. s. bernardezi, se ha observado viviparismo, un proceso en el que las larvas se desarrollan completamente dentro del útero materno, naciendo como juveniles completamente metamorfoseados. Un ejemplo adicional de viviparismo se encuentra en algunas poblaciones de S. s. gallaica en las islas Ons y San Martiño.
Las hembras ovovivíparas pueden parir entre 2 y 86 larvas, aunque los valores comunes son de aproximadamente 30 a 40. En las poblaciones vivíparas, las hembras pueden parir entre 2 y 15 juveniles completamente formados. El ciclo sexual de la salamandra común es anual, y se ha observado que las hembras pueden tener múltiples parejas en un solo ciclo reproductivo, lo que da lugar a la multipaternidad.

Amenazas y Conservación
La Salamandra salamandra se enfrenta a varias amenazas que ponen en riesgo su supervivencia, particularmente debido a la destrucción de su hábitat natural y cambios ambientales. Entre las principales amenazas que afectan a la especie, podemos destacar las siguientes:
- Sequías prolongadas: La falta de agua afecta la disponibilidad de hábitats adecuados, especialmente durante el desarrollo larval.
- Incendios forestales: La pérdida de bosques y hábitats por incendios afecta directamente a las poblaciones de salamandras.
- Presión turística: El aumento del turismo en algunas áreas naturales puede llevar a la destrucción de hábitats y a la perturbación de las poblaciones.
- Deforestación: La eliminación de bosques reduce las zonas de sombra y humedad que la salamandra necesita para sobrevivir.
- Contaminación de aguas: La contaminación de los arroyos y fuentes de agua puede afectar tanto a las larvas como a los hábitats acuáticos.
- Eliminación de fuentes: La desaparición de fuentes y pequeños arroyos limita las zonas de reproducción.
- Actividades mineras: La explotación minera afecta la calidad del hábitat, destruyendo áreas clave para la supervivencia de la especie.
- Introducción de especies alóctonas: La presencia de peces y cangrejos invasores puede alterar los ecosistemas acuáticos, compitiendo con la salamandra por recursos.
- Atropellos en carreteras: En algunas zonas, las salamandras son atropelladas por vehículos, especialmente durante sus desplazamientos nocturnos.
Regresión Poblacional
En las últimas décadas, la población de Salamandra salamandra ha experimentado importantes declives, especialmente en regiones como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Galicia. La pérdida de hábitats adecuados, como fuentes y arroyos, es una de las principales causas de esta regresión. Además, las poblaciones aisladas en áreas específicas, como algunas partes de Galicia o Andalucía, están en peligro debido a la fragmentación de su hábitat.
Poblaciones Aisladas
Existen varias poblaciones de salamandra común que están en peligro debido a su aislamiento y a la falta de conexión con otras poblaciones. Algunas de estas poblaciones aisladas se encuentran en zonas como:
- Galicia: Islas Coelleira, San Pelaio, San Vicente.
- Madrid: Miraflores de La Sierra, La Pedriza, Cercedilla.
- Sierra de la Demanda y Neila (Burgos).
- Sierra Nevada (humedales de Colomera y El Padul).
- Sierra Bermeja y otras zonas de Sierra de Córdoba en Andalucía.
Medidas de Conservación
A pesar de estas amenazas, se han tomado medidas de conservación para proteger a la Salamandra salamandra. Un ejemplo notable es el proyecto «Distribución de los anfibios endémicos de Andalucía», realizado entre 2000 y 2003 por la Comunidad Autónoma Andaluza, la Junta de Andalucía y el CSIC. Este proyecto incluyó investigaciones genéticas y ecológicas para evaluar las poblaciones de la subespecie S. s. longirostris, una subespecie endémica de la región. Estos esfuerzos de conservación han ayudado a aumentar el conocimiento sobre la distribución y las necesidades de la salamandra común, y son fundamentales para garantizar su supervivencia a largo plazo.

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Referencias
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