- Ficha técnica
- Características Físicas
- Identificación
- Descripción del adulto
- Tamaño y peso
- Hábitat y Distribución
- Distribución Geográfica en España
- Tipos de Hábitat
- Alimentación
- Alimentación de los adultos
- Alimentación de las larvas
- Reproducción
- Proceso reproductivo
- Amenazas y Conservación
- Principales amenazas
- Poblaciones más amenazadas
- Medidas de conservación
- Video
- Referencias
- Resto de Artículos
La ranita meridional (Hyla meridionalis) es un pequeño anfibio arborícola que se distingue por su llamativo color verde y su capacidad para adherirse a superficies gracias a los discos adhesivos en sus dedos. Se encuentra principalmente en el suroeste de Europa y el noroeste de África, habitando zonas húmedas con vegetación densa. Aunque a simple vista puede confundirse con otras especies del género Hyla, presenta características únicas que la hacen fácilmente identificable.
Ficha técnica
Nombre Común | Ranita meridional |
– Clase | Amphibia (Anfibios) |
– Orden | Anura |
– Familia | Hylidae |
– Género | Hyla |
– Especie | Hyla meridionalis |
– Tamaño | Hasta 6,5 cm de longitud |
– Longevidad | Unos 10 años |
– Estado de conservación | Casi Amenazada (NT) |
Características Físicas
Esta especie presenta un cuerpo esbelto y adaptado a la vida en los árboles y arbustos. Comparte similitudes con Hyla arborea, pero se diferencia por la ausencia de una banda oscura que recorra todo su flanco.
Identificación
- Dorso liso y de color verde brillante, aunque se han registrado ejemplares en tonos azulados o marrones.
- Banda lateral oscura limitada, extendiéndose únicamente desde la narina hasta detrás del tímpano, a diferencia de Hyla arborea, en la que recorre todo el costado.
- Cuerpo más estilizado y extremidades largas, lo que facilita sus desplazamientos entre la vegetación.
- Articulación de la pata trasera más adelantada, alcanzando la zona entre el ojo y la narina cuando la extremidad está extendida.
Descripción del adulto
- Cabeza ancha y hocico redondeado, sin presencia de glándulas paratoideas.
- Ojos prominentes de color dorado, con pupila horizontal y elíptica.
- Tímpano visible, con un tamaño cercano a la mitad del diámetro del ojo.
- Dedos con discos adhesivos bien desarrollados, más grandes en las patas delanteras que en las traseras, permitiendo una excelente capacidad de agarre.
- Piel lisa en el dorso y granulada en el vientre, con una zona de la garganta más rugosa debido a la presencia del saco vocal en los machos.
Tamaño y peso
- Los machos miden entre 35 y 46 mm, mientras que las hembras suelen ser algo más grandes.
- Peso promedio de unos 5 g, aunque puede variar dependiendo de la época del año y si la hembra ha depositado huevos.
Las larvas de Hyla meridionalis son más pequeñas en comparación con otras especies del género y presentan tres líneas oscuras en la cola (dorsal, medial y ventral), una diferencia clave respecto a Hyla arborea, que solo posee la línea medial.

Hábitat y Distribución
La ranita meridional tiene una distribución fragmentada, ocupando regiones del noroeste de África, varias islas del Atlántico y Mediterráneo, y algunas áreas de Europa occidental, incluyendo la Península Ibérica y el sur de Francia. Su presencia está ligada a zonas con alta humedad y vegetación densa, donde puede refugiarse y reproducirse con facilidad.
Distribución Geográfica en España
En España, Hyla meridionalis se encuentra principalmente en dos núcleos de población bien diferenciados:
- Suroeste peninsular: Se extiende por Extremadura, Andalucía occidental y Castilla-La Mancha, alcanzando provincias como Ciudad Real y Toledo. También está presente en algunas zonas del sur de Salamanca y Ávila, así como en el noreste de Murcia.
- Cataluña: Más aislada del resto de poblaciones, su presencia es frecuente en Barcelona y Gerona.
Además, existe una pequeña población en Guipúzcoa, extremadamente aislada y considerada de alto riesgo de extinción, ya que representa el límite meridional de las poblaciones atlánticas francesas.
Tipos de Hábitat
La ranita meridional habita zonas húmedas con abundante vegetación, dentro de los pisos bioclimáticos termo y mesomediterráneo. Se encuentra tanto en hábitats naturales como en entornos artificiales.
- Hábitats naturales: Charcas estacionales o permanentes, prados inundados, arroyos con poca corriente, ríos pequeños y lagunas.
- Hábitats artificiales: Adaptada a vivir en charcas ganaderas, represas, colas de embalses y piscinas, siempre que cuenten con vegetación suficiente.
Aunque suele encontrarse en zonas por debajo de los 700 m de altitud, existen poblaciones registradas en mayores alturas, alcanzando 1.250 m en Sierra Nevada y Cataluña, y 1.150 m en Tenerife.

Alimentación
La ranita meridional es un anfibio con hábitos cazadores, utilizando tanto la espera como la caza activa para alimentarse. Su dieta varía según la etapa de su ciclo de vida y la disponibilidad de recursos en su entorno.
Alimentación de los adultos
Los ejemplares adultos tienen una alimentación basada en insectos y pequeños artrópodos. Durante el día, suelen acechar a sus presas desde la vegetación, mientras que por la noche se vuelven más activos y cazan de manera directa.
- Su dieta incluye principalmente coleópteros, dípteros, hormigas y arácnidos, con una mayor presencia de especies terrestres.
- En algunas regiones, como Granada y las Islas Canarias, han demostrado una mayor diversidad en el consumo de artrópodos, lo que indica una adaptabilidad a diferentes entornos.
Alimentación de las larvas
Las larvas de Hyla meridionalis presentan un régimen herbívoro y detritívoro, alimentándose de materia en descomposición y algas adheridas a superficies acuáticas.
- Su dieta está compuesta por detritos, algas y vegetales adheridos.
- Se ha observado una segregación espacial dentro del hábitat acuático, lo que podría reducir la competencia entre individuos.
- Dependiendo del tipo de alimentación, pueden presentar diferencias en la estructura de su intestino, adaptándose para raspar macrófitos o incluso depredar huevos en ciertos casos.

Reproducción
El ciclo reproductivo de la ranita meridional varía según la ubicación geográfica, influenciado por factores climáticos y disponibilidad de agua.
- En el sur de la Península Ibérica, la reproducción comienza en otoño, coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias.
- En regiones del norte, como Cataluña y el País Vasco, el proceso reproductivo se da principalmente en primavera.
Proceso reproductivo
El apareamiento sigue el patrón típico de los anuros, con el macho emitiendo un canto característico para atraer a las hembras.
- El amplexo es de tipo axilar, con el macho sujetando a la hembra mientras esta deposita los huevos.
- Los huevos se agrupan en pequeños paquetes de 3 a 4 unidades, que quedan adheridos a la vegetación acuática.
- La metamorfosis ocurre en un período de dos a tres meses, dependiendo de la temperatura y la disponibilidad de alimento en el medio acuático.

Amenazas y Conservación
Como muchas especies de anfibios, la ranita meridional enfrenta diversas amenazas que ponen en riesgo sus poblaciones, especialmente en ciertas regiones de su distribución.
Principales amenazas
- Pérdida y alteración del hábitat debido a la urbanización, canalización de ramblas y cementación de charcas, reduciendo las zonas aptas para la reproducción.
- Disminución de puntos de agua en zonas secas, como el sureste ibérico, lo que limita las posibilidades de reproducción.
- Contaminación química, especialmente por eutrofización y contaminantes agrícolas, que afectan la calidad del agua en los hábitats reproductivos.
- Aislamiento de poblaciones, un problema grave en áreas periféricas como Guipúzcoa, donde la fragmentación de hábitats dificulta la conectividad entre individuos.
- Factores adicionales, como incendios forestales y la eliminación de vegetación de ribera y carrizales, que afectan la cobertura y refugio de la especie.
Poblaciones más amenazadas
Algunas poblaciones de Hyla meridionalis se encuentran en situación crítica, con riesgo elevado de desaparición.
- Guipúzcoa (Mendizorrotz): En peligro crítico, debido a su aislamiento y la falta de medidas efectivas de conservación.
- Sureste ibérico, El Hierro y Andalucía oriental: En riesgo por la disminución de hábitats acuáticos y la fragmentación de sus poblaciones.
Medidas de conservación
A pesar de las amenazas, existen esfuerzos para la protección de la especie.
- Se han desarrollado planes de gestión específicos, como el implementado en Guipúzcoa en 1999, para mitigar el riesgo de extinción.
- En Canarias, la especie fue descatalogada en 1999, lo que refleja una mejor situación en algunas islas.
- La conservación de zonas húmedas naturales y artificiales es clave para garantizar la supervivencia de la especie a largo plazo.

Video
Referencias
Resto de Artículos
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